Muchas veces nos dejamos llevar por prejuicios. Esta imagen está sacada del perfil público de Instagram de Ali Abdaal. Primero te pido que pienses a qué crees que se dedica este joven.
Pues bien, este joven es uno de los médicos que ha arriesgado su salud luchando en primera línea contra el COVID-19 para salvar la vida de muchas personas, sea cual sea su patria o su religión: el doctor Ali. Trabaja en el West Suffolk Hospital en Bury St Edmunds, Inglaterra.
La propuesta de hoy es un poco polémica, palabra que viene del griego πολεμική (polemikḗ, ‘arte de la guerra’). Es un poco guerrera porque seguro que no vais a estar todos de acuerdo. Pero por eso es interesante: incita a debatir, a reflexionar, a ver la realidad desde varios puntos de vista.
Ali ha publicado en su perfil de Instagram una reflexión que titula «La motivación es un mito». Traduzco al castellano debajo. Puedes ver el vídeo en Instagram: https://www.instagram.com/p/CA-Zhg1AIBU/
«La razón por la que la motivación es un mito es porque solo necesitamos motivación para hacer las cosas que no queremos hacer. Y, normalmente, esas son cosas que requieren un sufrimiento a corto plazo a costa de ganar un beneficio a largo plazo.
Nunca decimos: «Necesito motivación para sentarme y ver Netflix». O: «necesito motivación para pasar el rato con mis amigos». Decimos: «Necesito motivación para trabajar» o «necesito motivación para ir al gimnasio». Porque sabemos que esas cosas no son muy placenteras a corto plazo pero realmente conducen a buenos resultados a largo plazo.
El modo en el que funciona nuestra psicología es que tendemos a sobrevalorar los beneficios a corto plazo más que los beneficios a largo plazo.
La regla de oro que propongo es anular la palabra motivación de nuestro vocabulario y remplazar el concepto de motivación por el de disciplina.
Si tenemos el pensamiento «debería hacer esto», la motivación es decir «necesito que me apetezca hacer esto» y la acción es simplemente hacerlo.
No hay necesidad en absoluto de que nos apetezca hacer algo antes de hacerlo.
El modo en que yo me siento es completamente irrelevante para hacer algo o no.
Un niño de tres años basa sus decisiones en lo que le apetece. Un adulto basa sus decisiones en lo que sabe que hay que hacer.
La idea de motivación es esta fantasía infantil de que necesitamos que nos apetezca hacer algo antes de hacerlo.
En realidad, podemos actuar con disciplina y simplemente hacer lo que haya que hacer.
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Una vez escuchadas las palabras de Ali, te invito a que pienses (si quieres, puedes enviarlo como comentario –que no publicaré a menos que me lo indiques–):
- ¿Por qué crees que Ali Abdaal, por lo poco que sabes de él, defenderá esta idea?
- ¿Estás de acuerdo con la tesis de Ali? ¿Por qué?
- En la vida diaria de los estudiantes, esta tesis de Ali ¿podría ayudarles a mejorar? ¿Por qué?